Categoría: fabulas de la sabiduria y la vanidad
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EL RASTRO Y LA SOMBRA
Una mañana, Cogote encontró una huella marcada en el barro. Era perfecta. Profunda. Ningún animal del bosque supo decir de quién era. Cogote sintió un estremecimiento. —Esto merece una investigación. Durante los siguientes tres días recorrió el bosque entero. Preguntó al zorro si había visto algún forastero. Consultó al topo sobre la dirección del…
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¿Dónde termina el bosque?
Aquella tarde, Cachopo caminaba sin prisa por un sendero que apenas recordaba haber visto antes. El bosque estaba extrañamente silencioso. No era el silencio de la ausencia, sino el de las cosas que parecen estar esperando. Al cabo de un rato llegó hasta un arroyo. Allí encontró a un hombre sentado sobre una roca. No…
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La sopa de Cogote
Después de un buen tiempo sin abandonar el bosque, Cachopo decidió viajar al norte. Atravesó montañas, siguió ríos y caminó durante semanas hasta llegar a una ciudad junto al mar llamada San Sebastián. Había escuchado que allí las gaviotas discutían con el viento, que las tormentas olían a sal y que las tabernas escondían historias…
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EL HOMBRE QUE QUISO CONOCERLO TODO.
En una ciudad rodeada por montañas grises vivía un hombre al que todos llamaban “el sabio”. Había dedicado su vida a comprender el universo. Construyó observatorios para estudiar las estrellas.Llenó bibliotecas enteras con tratados sobre el tiempo, la lógica y la naturaleza humana.Los reyes buscaban sus consejos.Los jóvenes repetían sus palabras como si fueran verdades…
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EL TRIBUNAL DE LA RAZON
En lo profundo del bosque existía un tribunal del que nadie regresaba siendo el mismo. No tenía guardias.No tenía cadenas.No tenía verdugos. Sólo preguntas. El lugar había sido construido por un viejo búho llamado Cachopo, quien durante a ños creyó que la razón podía iluminarlo todo. Cada noche, criaturas de todos los rincones acudían ante…
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La noche en que discutimos la luna
En el claro más antiguo del bosque, tres hermanos volvieron a reunirse después de mucho tiempo. No llevaban ya los mismos hábitos, ni las mismas herramientas.Dos habían guardado sus instrumentos en cofres de silencio.El tercero aún cargaba los suyos, aunque ya con marcas de uso. No se saludaron con solemnidad.Se abrazaron como quien sabe que…
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La balanza invisible
En el Bosque de Cachopo, donde los árboles crujen como libros viejos y el viento sabe pronunciar nombres olvidados, vivía Cachopo, el búho de ojos atentos y paso silencioso. Colgaba siempre de su cuello el pequeño dije del ojo de la providencia, no como adorno, sino como recuerdo. Una tarde, mientras el sol se despedía…
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El pavo real y el ruiseñor
En un claro del bosque, un pavo real desplegaba cada mañana sus plumas brillantes. Caminaba orgulloso, convencido de que el sol salía solo para iluminarlo. —“Ningún ser en este bosque puede igualar mi belleza. ¿Acaso no es la hermosura prueba de grandeza?” —decía, mientras los animales lo observaban con curiosidad. Un ruiseñor, pequeño y discreto,…
